Mujeres privadas de su
libertad recibieron Certificados y carnets de Artesanas. Diecinueve mujeres privadas de libertad en el centro de
detención del Buen Pastor reciben apoyo técnico y ayuda material desde el
año 2009. La iniciativa de la Cruz Roja Paraguaya (CRP), del Comité
Internacional de la Cruz Roja (CICR) y del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA)
tiene por objetivo facilitar la reinserción de las detenidas en la sociedad al
momento de la liberación, por medio del aprendizaje de una profesión,
cumpliendo con un cometido de carácter humanitario.
El proyecto de Fortalecimiento de la
Asociación de Mujeres Privadas de Libertad del Buen Pastor se basa en la
producción y comercialización de artesanía generada por las detenidas del
Penal. Las mujeres reciben capacitación en corte y confección con el apoyo del
Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), entrenamiento en técnicas de
crochet, Ao Po’i, Punto Cruz, Encaje Yu, Ñandutí. Además de esas técnicas de
artesanías, aprenden sobre administración, contabilidad, comercialización,
desarrollo personal, entre otros temas, de modo que tengan todas las
condiciones para desarrollar asociaciones cuando salgan del penal.
Es un proyecto de cooperación entre la CRP, el CICR y el IPA, surgido en 2009, cuando un grupo de internas presentó una propuesta para la formación de una asociación de artesanas, que podrían adquirir y mejorar sus habilidades en la producción de artesanías y lograr la venta sostenida para el sustento diario y apoyo económico para sus familias.
La iniciativa también pretende contribuir al
mejoramiento de las condiciones socio-económicas y de estimular los vínculos
socio-familiares de esas mujeres, por medio de la promoción de sus habilidades
y capacidades.
Las detenidas que participan del programa tienen clase cuatro (4) veces por
semana los días lunes, martes, jueves y viernes, cada una con duración de 2
hora. Esas clases son facilitadas por una profesora del IPA. Los productos
creados por las mujeres en las clases y en sus horas libres dentro de la cárcel
son comercializados por sus familiares y allegados, dentro de los cuales
también se ha enviado al exterior, de la misma forma. Los insumos para la
manufactura de las artesanías son cedidos por la CRP y el CICR.